1. Regresando a casa en taxi


    Fecha: 01/10/2017, Categorías: Sexo con Maduras Voyerismo Autor: Anitaslut44, Fuente: xHamster

    Regresando a casa en taxiUna noche de verano Víctor me sugirió salir a cenar fuera de casa.Lo pasamos realmente bien; luego de tomar unas copas de más, ya estábamos listos para seguir la fiesta en nuestra propia casa.Sabíamos de antemano que ninguno de los dos iba a quedar en condiciones de conducir nuestro auto, así que tomamos un taxi para regresar a casa.Al subir al taxi, le pedí a Víctor que me siguiera el juego… Él sabía que esa clase de juegos ya me ponían todavía más caliente y morbosa…En el baño del restaurante ya me había quitado la breve tanga que llevaba y se la había entregado a mi esposo para que la guardara. Esa noche hacía bastante calor y el roce de esa tela me provocaba un ardor algo intenso…Yo me senté detrás del conductor, que era un hombre joven pero bastante hosco y me subí el vestido hasta la cintura, sabiendo que él no podría verme por el espejo retrovisor…Así quedé sentada, completamente desnuda desde la cintura para abajo, solo con mis medias negras y mis zapatos de taco alto. Mi vulva y mi culo sintiendo el frío de la tapicería vinílica del asiento.Apenas arrancamos, Víctor comenzó el juego, haciéndose pasar por un amigo. Empezó preguntando por uno de mis colegas del trabajo, que supuestamente andaba muy caliente conmigo e insistía en vernos.Yo seguí el juego y contesté que ya había salido con ese tipo: Mi esposo entonces preguntó cómo me había vestido, adónde habíamos ido y otros detalles más…Mientras yo le daba un montón de detalles morbosos y ...
     excitantes de mi supuesta cita, pude apreciar que el taxista había bajado el volumen de la radio para poder oír, ya que yo estaba hablando en voz muy baja.Víctor me había metido sus dedos entre mis labios vaginales y me acariciaba el clítoris mientras yo relataba mis supuestas aventuras…Al detenernos frente a un semáforo, apareció a un costado una furgoneta bastante alta y por lo tanto, con una visión privilegiada sobre el interior del taxi. Enseguida intenté soltar el vestido para que me cubriera pero Víctor detuvo mi mano, diciéndome al oído que el conductor de la furgoneta no podía verme la cara, solamente mi pubis y los dedos de mi esposo entrando y saliendo de mi concha abierta y humedecida.Al reanudar la marcha seguimos con la conversación; el toque de Víctor dentro de mi concha ya me tenía al borde del orgasmo. Yo seguía describiendo cómo mi colega me había llevado a un hotel, me había desnudado y todo lo que me había hecho con sus dedos y lengua antes de cogerme y luego sodomizarme.Cuando llegamos a casa, siguiendo con el juego de que era también otro amigo, invité a Víctor a entrar por una última copa conmigo, para ver si tenía la misma suerte que mi supuesto colega-amante…Al bajarnos del taxi advertí que mi asiento había quedado manchado con mis fluidos, los cuales ahora se deslizaban entre mis muslos calientes.Me imaginé que, después de haber escuchado silenciosamente todos los detalles de mi relato, la entrepierna del taxista también estaría húmeda…Para terminar el ...
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